
Invadiste mis pensamientos,
con tu rostro me quitaste el aliento,
con tu gracia me hiciste olvidar,
con tu sexo me hiciste gozar.
Tu hermoso cabello cae sobre la almohada
la ventana abierta deja entrar al aire
que se combina con tu perfume
provocando tu esencia fulminante.
Ahora no puedo respirar,
me lo advirtieron, me ibas a matar.
No es que lo quieras así
es que la muerte
es parte de ti.

