
Cuando vuelva a verla hoy, será como todos los días, un camino cortado. Pasará cerca, me mirará con la sonrisa de indiferencia de siempre , saludará como quien echa una paloma al aire y a mí se me volverán a atascar las palabras. Esta soledad de madera y agua embarrada.

Hoy, cuando vuelva a verla, será otra vez un camino cortado, pero mañana , tal vez cuando alcance la otra orilla y me encuentre en tierra firme, el deseo cobre fuerza y su imagen se haga de colores , entonces me acercaré , cerraré sus labios con los míos , absorberé esa paloma para que no se pierda en el aire, la cogeré en brazos y la llevaré conmigo al otro lado donde nos está esperando la casa, la chimenea y la silla.